Intento cerrar la mochila como puedo aunque sea a presion, en unas horas tomo el tren con destino al estado de Punjab conocida como la tierra de las cinco aguas, al final uno se acostumbra a empaquetar cada 2 o 3 dias y a tenerlo todo organizado para tener siempre la ropa limpia y seca para emprender nuevo camino, ahi quedan mis horas restregando con esmero con jabon lagarto, estoy hecho un profesional gracias a una lavandera que, como me veria de inexperto que bajo la canasta que portaba en la cabeza y se acerco al cubo donde estaba intentado quitarle unas manchas de colorante a una camiseta, entre gestos y risas me mostro como tenia que frotarle para que quedara impoluta.
Estaba de conversacion con el recepcionesta, narrandole lo que me acababa de ocurrir con los famosos timos de piedras preciosas, sabiendo desde el principio que se trataba de una estafa. No obstante, le deje que me persuadiera para conocer como pueden llegar a ser tan estafadores, son abariciosos intolerantes y la pena es que aun hay turistas que se ven en manos de estos depredadores de dinero. El dueno de la joyeria rebosaba simpatia y hospitalidad, no sabia ni que ofrecerme para que me sintiera como en casa, tenia la conviccion de que ese comportamiento tan teatralizado desembocaria en lo que mas tarde ocurrio.
Queria comprar unas piedras de luna, estas son blancas con reflejos de arco iris y dicen que su energia da equilibrio y paz, estas son perfectas para regalar a algun amigo que anda por ahi perdido intentando buscar su nirvana. Me asomo a un escaparate y cuando acerco la vista para poder ver mejor el color y forma de las piedras, se abre la puerta y se asoma un dependiente algo desgarbado para invitarme a entrar y ver mas piedras en el interior. Estoy mirando - le contesto sin mirarlo a los ojos. Al final, me descalzo y acepto su invitacion pero sin que me agobie mucho, y solo dejo que me atienda uno y no 20 como suele pasar, estan ansiosos por intimarte y preguntarte sobre tu vida, para eso ya esta la pantoja que ahora tendra que contestar a todo lo que le pregunte la justicia. Tengo la certeza de que todas las joyerias pertenecen al mismo propitario, el dependiente de la tienda de al lado te vende en la de enfrente como si fuera del mismo propietario... al final el monopolio siempre esta en manos de un bandido que no puede levantar las manos de los pedazos pedruscos engarzados en oro que lleva en los dedos, asi esta de mal repartido el mundo. Y los mendigos durmiendo a los pies de los escaparates de diamantes y zafiros, esperando que amanezca y suban las persianas para que les den 10 rupias por haber hecho de guardianes, es tan desolador y triste. Aun hay que dar gracias que india no es mas corrupta, se lo debemos todo a su religion, prefieren morirse de hambre antes que robar porque una vida nueva le espera cuando mueran y tal como sea su conducta en la vida anterior asi naceran, este es su lema.
El supuesto propietario de la joyeria me muestra muy gentilmente las piedras que le senalo, percibo que en realidad no tiene ningun interes en vendermelas, casi que me podria regalar todas, su negocio no esta en estos trozos de roca sin valor. Entre risa y risa aprovecha para intimarme preguntando a que me dedico, si viajo solo o si es mi primera vez en India. Nada de lo que le contesto pertenecia a mi realidad, y si encima le digo que estoy viviendo en India y que no tengo ningun pensamiento de volver a Espana, la cosa se le complica aun mas. Utiliza todas las estrategias posibles para llevarme a su terreno, me coge la mano y me la abre, deposita sobre esta una piedra del tamano de un garbanzo, es un diamante del color de una lagrima perfectamente esculpido por donde quiera que lo mire, debo reconocer que nunca habia podido contemplar tal belleza y de tan cerca, me dice que lo que tengo sobre mi mano cuesta mi salario de 10 anos en Espana. Se produce un silencio justo cuando me lo acerco a los ojos para dejadme escandilar por sus mil destellos y colores. Opte por sonreir y darle la razon en todo lo que me decia... una bandeja tras otra ponia sobre el mostrador, abria pequenos sobres que contenian diamantes negros, otros de esmeraldas que me aconsejo que no era bueno combinarlas con ropa verde ya que asi no se lucia bien, este penso que yo utilizaba diamantes hasta hasta para ir a la playa.
Mi desconocimiento acerca de este tema hizo que no supiera si realmente eran de buena calidad o se trataba de cristal esmaltado. Llego el momento de la verdad, sabia que el fin era otro y no venderme mis piedras de luna. Mire mis sandalias por si tenia que salir por patas, estaban en la puerta tal y como las habia dejado. Entonces... se encendio un cigarrillo con un mechero dorado con incrustaciones en turquesas y me dejo caer la pregunta sobre el mostrador: cual es tu intencion en India?, mirando todas las piedras del mostrador le contesto que su trabajo es vender y no preguntar intimidades, suelta una bocanada de humo cargada de mal humor que me llega a la cara, estoy algo nervioso, intento que no se percate, el no mirarlo a los ojos es de miedo pero este tio es tan incredulo que no creo que sepa cual es mi estado a traves de mi comportamiento. Ahora coge con sus manos el diamante y mirandolo me pregunta si estoy seguro que no quiero ganar dinero. No necesito dinero, le contesto la segunda vez que me formula la misma pregunta, si supiera la de agujeros que tiene mi cuenta corriente. Arruga la frente y antes de soltarme no se que?.... con un gesto le sugiero que se tranquilice que parece algo nervioso y mi intencion simplemente es comprar un regalo y no hacer negocio con nadie. Me ofrece todo lo que esta escrito, todo por enviar un paquete de piedras preciosas por envios urgentes a mi direccion y ya en Espana se lo entregaria supuestamente al propietario final, digo supuestamente porque dicho envio nunca llegaria a su destino final y el timo hubiera consistido en que para asegurar adelantar tramites, pagarme los billetes de avion y asegurarles de que iba a hacer la entrega del paquete a su propietario final hubiera tenido que pagarles a ellos unos 3000 dolares. Dinero que nunca hubiera visto ninguno de esos tramites ya que se lo hubieran embolsado toda esa trupe de estafadores. Levanto la mirada y le suelto sin prejuicios que si es verdad que ganan tanto dinero como no se hacen ellos responsables de esos gastos. Me contesta con milongas que no se las cree ni su padre. No tengo mucho tiempo para seguir escuchando gilipolleces asi que abro mi mochila, me saco mi guia de lonely planet y la abro por la pagina 162 y le traduzco en ingles el titular del recuadro que dice ADVERTENCIA: ESTAFAS EN LAS PIEDRAS PRECIOSAS. No le traduzco todo el texto porque seria demasiado pero si que le advierto de que tal y como se ha desarrollado su estafa viene narrada en mi guia, que ya es momento que si se creen tan inteligentes que se busquen otras estrategias o que hagan lo que realmente tienen que hacer que es vender honestamente si es verdad que saben hacedlo. La situacion coge un aire negruzco entre el humo del cigarrillo, el color de su piel algo negra de tanta calle y el clima que esta empeorando. No le compro ni las piedras, salgo por patas, ni me abrocho mis sandalias y tomo la calle de mi hotel, subo las escaleras y no veo el momento de abrir el candado de mi habitacion.
Todo lo que grita este falsante desde la esquina se pierde con los fuertes truenos que empiezan a caer, por segundos el cielo se encapota y se oscurece... el viento se lleva todo lo que pilla por delante, nunca habia visto un cambio de clima tan brusco en tan poco tiempo, llego al hall de la recepcion, respiro cogiendo aire profundamente y cuando puedo articular palabra me desahogo con el recepcionista que parece al menos legal contandole todo lo que me acaba de suceder. El viento va cogiendo fuerza, se forma un remolino de aire de tierra, esto se esta empezando a complicar, no tiene pinta de ser una simple tormenta, la tierra entra en todos lados, cierro los ojos y me aparto a una esquina para alejarme del peligro, cuando consigo abrir los ojos parte del tejado ha quedado destruido en cuestion de segundos, la tejas han roto los cristales de las mesas del restaurante, los ordenadores bastante antiguos quedan aplastados por un poste de la luz, alucino con lo que esta pasando, los camareros estan estupefactos con lo que estan viendo sus ojos, no tengo palabras de consuelo, estoy atonito, no salgo de mi asombro... cuando creiamos que todo habia terminado comienzan a caer unas gotas de barro que se convierte en un aguacero de mil demonios, queda todo hecho un barranco de escombros, siento pena, intentan sacar el agua con cepillos pero no dan a basto, me ofrezco a ayudarles en lo que pueda. Cuando miro el reloj me alarmo al verificar que son la siete de la tarde, debo apresurarme en 20 min esta saliendo mi tren y con la que cae no se si habra un taxi que se ofrezca a llevarme, no me puedo quedar aqui, tengo que salir de Jaipur, si la situacion se complica me veo aqui incomunicado esperando a que vuelvan a abrir las vias. Consegui tomar mi tren con destino a Amritsar y con aquella lluvia acida que caia con aplomo se fue el mal recuerdo de todo lo que me sucedio en mi ultimo dia en la tierra de los reyes. Adios Jaipur.